PRI REYNOSA: CHINA LIBRE

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Por Seth Rojas Molina

Este lunes 18 de septiembre, los miembros del Consejo Político municipal del Partido Revolucionario Institucional están convocados a una “Reunión de Trabajo” en la que aparentemente elegirán al nuevo presidente del Comité Directivo del partido en Reynosa.

El proceso es confuso ya que el “aviso importante” mediante el cual se invitó a la reunión indica que se trata de una votación para “la designación de propuesta del nuevo dirigente de comité directivo municipal” mientras que la hoja que se utilizó para dar cuenta de quienes buscaban participar señala que se trata del “registro de aspirantes a la dirigencia municipal”

Independientemente de lo que los consejeros decidan, se trata de un procedimiento que no está indicado en las regulaciones internas del PRI para la elección de dirigentes.

Lo que ahí se pretende incumple las disposiciones legales que señalan como deben realizarse este tipo de procesos.

Pareciera que el nuevo dirigente estatal del tricolor, Sergio Guajardo Maldonado, buscando contentarse con sus detractores en Reynosa permitió que los grupos internos del partido en el municipio organizaran la renovación de su dirigencia.
De acuerdo con los estatutos y el reglamento respectivo, en el caso de la renovación de las dirigencias municipales la única atribución que se le da al consejo político de dicho nivel es la determinación del método para la elección estatutaria, cuando es “previa y legalmente convocado para sesionar”

El “Reglamento para la elección de dirigentes y postulación de candidatos” ordena que después de que el consejo político respectivo, en este caso municipal, haya determinado el método de elección, el  Comité Directivo Estatal debe sancionar el acuerdo.    

Las regulaciones partidarias contemplan varias disposiciones posteriores para que finalmente se emita una convocatoria que fije las reglas para que se efectué el proceso interno.  Nada hay en las normas  legales del PRI que indiquen que un acto de esa naturaleza  deba realizarse mediante una “reunión de trabajo”

La autorización de la nueva dirigencia estatal para que los priistas de Reynosa organizaran la elección de su nueva dirigencia –sea para la “designación de propuesta” o para elegir directamente al sustituto de Omar Elizondo García- no tiene sustento legal.
Si Guajardo Maldonado buscaba conciliar con quienes descalificaron el proceso que lo llevó a la dirigencia estatal del PRI y que lo han sobajado diciendo que es peón de los ex gobernadores Egidio Torre y Eugenio Hernández e  incluso de fuerzas externas a su partido, cometió un grave error que lo dejará peor parado.

Además de mostrar falta de inteligencia política también exhibió su ignorancia respecto del alcance legal de las atribuciones que tiene como presidente del partido. Dejar que los priistas de Reynosa se vayan por la libre puede ponerlo en un predicamento legal.
La inobservancia de las disposiciones internas del partido en la elección de la nueva dirigencia municipal de Reynosa, provocará que los resultados de esa “reunión de trabajo” de los integrantes del consejo político carezcan de validez.    

Aunque los priistas no tengan jefe político en Tamaulipas ni en Reynosa, que los ha llevado a festejar que ahora si imperará la democracia interna en su partido, no pueden actuar a su libre arbitrio ni conforme a sus intereses particulares.  Ese libertinaje es ilegal.

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